Empieza aquí

Todo comienza escuchando una historia.

En cada sesión volvemos sobre las palabras que quedaron resonando la semana anterior. A veces miramos un video basado en una historia real; otras, leemos fragmentos de vida escritos en forma de crónica, carta, testimonio o relato cotidiano. Después conversamos sobre aquello que las historias provocan: la memoria, el miedo, la pérdida, la identidad, la esperanza, la necesidad de ser escuchados.

Aquí las narraciones no se quedan únicamente en la lectura. Algunas escrituras realizadas por los talleristas se transforman en videos, audios, imágenes, frases visuales o pequeñas piezas narrativas que encuentran nuevas formas de decir lo vivido.

Cada encuentro también incluye ejercicios de escritura creativa pensados para explorar emociones y experiencias personales desde distintos géneros y técnicas de expresión. No importa la ortografía perfecta ni la gramática impecable. Lo importante es encontrar una voz.

En ocasiones alguien lee su texto en voz alta y la emoción aparece en medio de la sala. A veces hay lágrimas. A veces silencio. Pero también sucede algo más: otras personas escuchan, acompañan y sostienen esa historia hasta el final.

Este taller no busca formar escritores perfectos. Busca abrir un espacio donde las personas pueden narrarse  y descubrir que su historia también puede tocar la vida de alguien más.